Los bebés están acostumbrados al medio acuático y al calor constante del líquido amniótico ya que pasaron nueve meses dentro de ese hábitat en el vientre materno. Es por esto que los recién nacidos tienen reflejos específicos que son intrínsecos y desaparecen hasta los seis meses.

Durante estos meses tienen la capacidad de conservar todas las habilidades innatas del medio acuático como mantener los ojos abiertos, enfocar la mirada bajo el agua, una capacidad auditiva increíble y el más importante el “reflejo de inmersión”, el hecho de permanecer sumergidos en el agua aguantando su respiración de forma natural.

Este reflejo provoca la disminución de la frecuencia cardiaca para poder ayudarles a conservar oxígeno y redirigir la sangre a los órganos vitales, el cerebro y el corazón.

Sin embargo, esta habilidad se va perdiendo durante el primer año de vida y debe de ser aprendida. Para este aprendizaje se recomienda la temprana inmersión de los bebés en el agua, la matronatación además de ser una experiencia afectiva, recreativa, placentera y estimulante, es una de las mejores terapias de estimulación temprana, desarrollo cognitivo, psicomotor, de aprendizaje, aumenta la habilidad de los músculos, los huesos, la coordinación corporal y es una forma de crear vínculos socio afectivos con los padres. 

Es muy importante comprender que estos primeros años, los bebés no aprenden a nadar, pero si a flotar lo cual previene el ahogamiento, además se familiarizan con el agua y se mueven libremente dentro de ella desarrollando sus reflejos. 

¿Qué es un reflejo?

Un reflejo es una reacción muscular que sucede automáticamente en respuesta a un estímulo. Ciertas sensaciones o movimientos producen respuestas musculares específicas. Los reflejos son muy importantes para la enseñanza de natación, ya que hacen posible el progresivo desarrollo de una conducta adaptada al medio en que se desenvuelvan, en este caso el agua.  

Los bebés menores de 6 meses de edad muestran una respuesta de apnea (suspensión de respiración externa) después de inmersiones mayores de tres segundos. Durante la apnea no existe movimiento de los músculos de respiración y el bebé comienza a respirar espontáneamente al salir a la superficie. 

Entre las capacidades que los bebés desarrollan con la matronatación, está la de reaccionar con prontitud ante un estimulo, ganando así seguridad y confianza.  

Beneficios de la inmersión

Además, al sumergirse en el agua, los bebés tienes muchos beneficios como: 

  • Fortalecimiento del corazón y pulmones, ya que gracias al trabajo respiratorio que se realiza en el agua, aumenta la oxigenación y traslado de la sangre. 
  • Mejor resistencia a los cambios de temperatura o medio. 
  • Desarrollo más rápido de la estructura ósea. 
  • Desarrollo psicomotor, ya que los bebés tienen la posibilidad de moverse tridimensionalmente, desplazarse en el agua y tener noción de la distancia, favoreciendo la coordinación motriz y reflejos. 
  • Aumento del coeficiente intelectual, ya que el recién nacido desarrolla una percepción mayor del mundo que los rodea. 

Recuerda, el agua es un instrumento de enriquecimiento básico de los bebés desde sus primeros meses de vida. En Olimpus tú y tu bebé disfrutaran de un excelente ambiente seguro, agua con la temperatura y calidad necesaria para evitar enfriamientos (32ºC), instructores capacitados con los que tu bebé aprenderá las habilidades acuáticas progresivas.

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