Hay enormes diferencias entre realizar una actividad dentro o fuera del agua.
Y es que el agua tiene propiedades únicas que hacen que el movimiento dentro de ella sea extraordinario, es por esto que la natación es un deporte excepcional. ¡Te invitamos a conocer la magia del agua!
Características extraordinarias del agua
Existen tres características fundamentales que la hacen extraordinaria:
- El agua es más densa que el aire, por ser más viscosa brinda mayor resistencia al movimiento del nadador. A pesar de que sea el mismo movimiento o ejercicio que en tierra, al realizarlo dentro del agua, tus músculos requieren mayor fuerza para combatir dicha resistencia y, por lo tanto, trabajan más, ofreciéndote un mayor rendimiento, desarrollo de masa muscular y gasto calórico. La resistencia del agua es multidireccional; es decir, en todos sentidos.
- La propiedad de flotación, permite facilidad de movimiento, pues te hace sentir más ligero en el agua al disminuir hasta en un 90% el efecto de la gravedad. Y es que, al sumergirte, el cuerpo desplaza el agua, haciéndola subir y empujando al nadador a la superficie, reduciendo así la gravedad. Esto permite que te muevas con mayor facilidad (por ejemplo, para los bebés y adultos mayores es un sueño, ya que pueden moverse sin restricciones) sin lastimar las articulaciones, rodillas o cadera (que en adultos mayores generalmente sucede en ejercicios terrestres). Además, te permite elevar tus piernas y torso, lo que promueve balance y flexibilidad.
- El principio de presión hidrostática explica que la presión de un líquido se transmite integralmente a todas las partes:
- Reduce el ritmo cardiaco y promueve una correcta circulación, mejor retorno venoso, y funcionamiento del sistema cardiovascular (parecido a cómo funcionan las medias de circulación)
- Genera una ligera resistencia adicional a los pulmones al respirar, fortaleciendo así el aparato respiratorio.
- Funciona como un estimulante sensorial (particularmente con bebés y adultos mayores) además de que genera un efecto de masaje que ayuda con la tensión muscular y el estrés.
La temperatura del agua
Adicionalmente, está la temperatura del agua, que afecta en cómo te sientes dentro de ella, ya que se disipa el calor del cuerpo. La temperatura ideal de una alberca para hacer ejercicio es de 29°C a 32°C, dependiendo de los objetivos.
Todas estas características hacen al agua y la natación algo mágico y extraordinario. Sorprendente, ¿no? Por eso, el agua es vida y nos proporciona ¡tantos beneficios al nadar!
En Olimpus, contamos con clases para bebés, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, en donde puedes ejercitarte, trabajar tus músculos y todo tu cuerpo, el cual aprovecha los beneficios que el agua le ofrece.
Con albercas a una temperatura ideal de 32º, equipo de profesionales y un programa único para que toda tu familia viva una experiencia inolvidable.

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No lo pienses más y ¡Vente ya a nadar y a disfrutar la magia del agua!
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