Emiliano

Para Verónica Carrillo, encontrar el lugar adecuado para su hijo Emiliano Monroy, un joven de 19 años con autismo, no fue una tarea sencilla. En un camino donde las puertas suelen cerrarse debido a la edad o a la falta de espacios adaptados, Verónica encontró en Olimpus no solo una escuela de natación, sino un refugio de verdadera comprensión.

Lo que queremos las mamás es empatía.

Verónica destaca que, más allá de la técnica, lo que una madre de un hijo con discapacidad busca es un entorno libre de juicios.

«Lo que queremos las mamás es empatía. Que no nos reciban a los niños con lástima, sino con respeto y por creer que él puede lograr cosas que otros nos dijeron que no. Eso para una mamá no tiene precio».

Ese respeto se traduce en la dedicación de instructores como Daniel, quien se toma el tiempo de investigar y prepararse específicamente para atender las necesidades de Emiliano. «Aparte de la empatía que tiene, está buscando cómo apoyarlo y tener más su atención».

Los logros de Emiliano: Mucho más que «pequeños pasos»

Para un joven con autismo que no se comunica verbalmente, cada avance en la alberca es una victoria monumental para su familia. Verónica relata con emoción hitos que antes parecían imposibles:

  • Venciendo barreras sensoriales: Emiliano pasó de no permitir que le pusieran los goggles a usarlos con total naturalidad. «Dije: ‘No se los vas a poder poner’. Y cuando lo vi, le dije a mi esposo: ‘¿Qué crees? ¡Ya trae goggles!'».
  • Independencia en el agua: Ahora, Emiliano ya se sumerge solo, un cambio que su madre describe como «grandísimo».
  • Conexión y alegría: A Emiliano le motiva el refuerzo positivo; se emociona al «chocar las manos» con su instructor y se le ve genuinamente feliz durante sus clases.

Beneficios que transforman la vida en casa

La natación ha tenido un impacto profundo en la salud de Emiliano, avalado por su neurólogo, quien considera este deporte como uno de los mejores ejercicios para él.

  • Regulación del sueño: Tras el esfuerzo físico y la conexión neurológica en el agua, Emiliano logra descansar mucho mejor.  «Antes le costaba mucho trabajo conciliar el sueño y ahora sale tan agotado, de una forma positiva, que descansa mucho mejor».
  • Mejora motriz: Verónica ha notado que su hijo ha ganado flexibilidad y ha reducido la rigidez física que solía presentar.

«Vayan, a mí me ha funcionado»

Verónica Carrillo invita a otras familias de Querétaro a no rendirse y a confiar en el equipo de Olimpus, destacando que el personal está altamente capacitado y, sobre todo, comprometido con el bienestar de sus alumnos.

«Yo recomiendo lo que me funciona… lo recomendaría con los ojos cerrados, la verdad».

En Olimpus, la historia de Emiliano Monroy nos recuerda que, con la guía adecuada y mucha empatía, no existen límites para lo que nuestros alumnos pueden alcanzar.

Olimpus Natación: Inspiramos con CADA BRAZADA vidas más SEGURAS, SALUDABLES Y FELICES.

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